Cuidar el corazón reduce el riesgo de sufrir un infarto. Esta guía repasa medidas básicas de prevención: alimentación, ejercicio, control del colesterol y señales de alarma para actuar a tiempo.
Factores de riesgo
La edad, el tabaco, la hipertensión, la diabetes, el colesterol alto, la obesidad y el sedentarismo aumentan el riesgo cardiovascular. Algunos no se pueden cambiar, pero sí se puede actuar sobre el estilo de vida: dieta equilibrada, ejercicio regular y seguimiento médico. Un análisis de sangre al menos una vez al año permite conocer los niveles de colesterol y corregirlos si hace falta.
Señales de alarma
Un infarto puede manifestarse con dolor torácico intenso y prolongado, sensación de presión, y a veces dolor que se extiende a brazos, espalda o mandíbula. Ante estos síntomas hay que actuar rápido y avisar a emergencias. Cuanto antes se reciba atención médica, menor suele ser el daño al corazón.
Prevención
Llevar una dieta saludable, no fumar, moderar el alcohol y hacer ejercicio de forma regular son las bases. Los ácidos grasos omega 3 (pescado o complementos) pueden ayudar a equilibrar el colesterol dentro de una dieta adecuada. El médico indicará si necesitas medicación o controles adicionales.
Conclusión
Prevenir un infarto depende en buena parte de hábitos de vida y de controles periódicos. Con información y compromiso, puedes reducir el riesgo y cuidar tu corazón.
